De ONGs y orgías: cuando caen máscaras, causa espanto el rostro del capitalismo
“El empobrecimiento, la barbarie, y la explotación de mujeres y niñas en la prostitución, son inherentes a un sistema en el que un puñado capitaliza sobre el saqueo de la naturaleza y sobre la sangre, sudor y lágrimas de las mayorías: ese mismo sistema que las ONGs apuntalan. En el reino del cinismo y la alienación, cuando se cae alguna máscara, causa espanto ver el rostro desnudo del capitalismo”.
Hay un tema recientemente mediatizado por los medios dominantes, que pone de manifiesto la oposición entre Reforma y Revolución (que ya desarrollaba Rosa Luxemburgo, y que sigue siendo un nudo gordiano de los procesos históricos, particularmente acuciante hoy en día).
Se ha destapado que directivos y trabajadores de Oxfam Haití practicaron horrendas orgías aprovechándose de la miseria de las mujeres y niñas, abusándolas en la explotación aberrante que es la prostitución (1); frente a este hecho, hay personas que se preguntan: “¿cómo alguien que 'lucha contra la pobreza'(sic.) puede ser putero y aprovecharse de la miseria para abusar mujeres?"... Los medios dominantes se llenan de tertulias de seudo expertos en “derechos humanos y cooperación internacional”, en las que aparentemente los tertulianos se desgastan el cerebro intentando resolver esa pregunta: representaciones destinadas a la alienación masiva. Y es que aquí, para comprender estas cuestiones, en apariencia incompatibles (solamente en apariencia), hay que comprender el papel del Reformismo en la perpetuación del sistema capitalista. La cuestión radica en que las ONGs, como Oxfam, no luchan realmente contra la pobreza: porque el empobrecimiento es causado por el saqueo y explotación que perpetran contra las mayorías y contra el planeta, un puñado de capitalistas: y las ONGs no cuestionan ni combaten al sistema. Ponen paños de agua, hacen informes que nos pueden resultar útiles como documentación (pero siempre teniendo presente su ideología), se reúnen en hoteles y gastan en Catering millonarios presupuestos, y, cómo no, perpetran orgías en países empobrecidos por una historia de saqueo colonial y de actual saqueo capitalista, como Haití (2) o Chad.
Por eso no es de extrañar que uno de los directivos de Oxfam, de los principales puteros implicados en el abuso contra mujeres en Haití, que ya había sido despedido en 2004 de otra ONG -por haberse destapado demasiado sus abusos similares en Liberia- fuera luego contratado por Oxfam, primero como Jefe de misión en Haití, y luego en Etiopía, y posteriormente por otra ONG francesa en Bangladesh (3). Ahora Oxfam anuncia que va a despedir a las“manzanas podridas"... (4) Lo mismo hacen las demás ONGs salpicadas por el escándalo de los abusos sexuales y ‘violaciones-contratadas’ ba
