3.25.2019

Sigue la masacre del capitalismo transnacional contra el pueblo colombiano, solo que ahora le llaman "paz".



Sigue la masacre del gran capital transnacional contra el pueblo colombiano, solo que ahora le llaman "paz".

No pasa un día sin que la herramienta paramilitar de multinacionales y Estado colombiano asesine a un luchador o luchadora social, no pasa un día sin un montaje judicial o una desaparición forzada. Es un Exterminio. Aaahh... pero hay que repetir el mantra narcotizante de que "hay paz". Repetirlo a saciedad como un rezo cínico, mientras van cayendo bajo la bala o el machete las vidas de mujeres y hombres que luchan contra el saqueo capitalista. Hay que repetir la palabra "paz", vaciada de todo contenido (porque no debería llamársele "paz" al exterminio, ni "paz" al hambre). 

La socialdemocracia en pleno, los tanques de pensamiento de la USAID, sus pazólogos, expertos en guerra sicológica y sumisión, dictaminaron desde sus sillones imperiales (y desde sus sillitas periféricas y seudo progres) que la "paz" consistía en la firma de un acuerdo con la burguesía, que la "paz" consistía en una aberrante "reconciliación interclasista" mientras se profundiza la explotación y el saqueo; dictaminaron las universidades europeas que hacía falta que los "salvajes colombianos aprendieran la cultura de paz", y se ofrecieron para enseñarla en la gran bondad de quienes "dan clases de cultura de paz" mientras que sus multinacionales producen armas y saquean pueblos; dictaminaron, muy doctos, que la "paz" consistía en desmovilizar al pueblo alzado en esas montañas verdes tan codiciadas, para dejar así vía libre al saqueo multinacional y a sus sicarios. 

Dictaminaron los expertos, opinólogos imperiales, que es "paz" que una multinacional saquee la mayor mina de carbón a cielo abierto y para ello desvíe todo el río Ranchería asesinando así de sequía y hambre a una región entera... Porque los miles de niños Wayú mueren de física hambre, pero "lo bueno" para los cínicos malabaristas de la palabra "paz", para los entrampadores de pueblo, es que "ya no hay guerrilla que luche contra esa injusticia". "¡Que mueran los niños por miles, agonizando de sed y hambre, pero que mueran sabiendo que ya no hay rebeldes que cometen "la herejía" de luchar armados de conciencia y balas contra la barbarie!" 



Los antaño "enmontados" hoy andan rezando la estafa de la "reconciliación interclasista", enredados en leguleyadas y denunciando los mil incumplimientos de un régimen que siempre jugó sucio y con las cartas marcadas (era más que previsible), o bien andan disgregados en campos paupérrimos, siendo asesinados desarmados por la bala paramilitar. Así los quería tener la burguesía colombiana y transnacional: desarmados e inertes, fáciles de exterminar. Y por eso ya son cientos de exguerrilleras y de exguerrilleros de las FARC asesinados desarmados. Y por eso siguen siendo encarcelados bajo montajes judiciales, desaparecidos o asesinados a granel las y los sindicalistas, maestros, líderes comunitarios, ecologistas, estudiantes, indígenas, afrodescendientes, etc... Toda persona que cuestione el saqueo capitalista de Colombia y la injusticia social descarnada que este provoca.

Cabría preguntarse: ¿cómo se pudo llegar a semejante aberración? ¿Cómo se llegó a semejante descalabro histórico después de que tantas y tantos luchadores entregaron sus vidas por un horizonte de justicia social? ¿Acaso bastaron las presiones de la socialdemocracia mundial y regional, las presiones de la Iglesia (siempre garante de la continuidad de la injusticia, y experta en sumisión), las palabras mascadas como chicle de "la lucha armada está pasada de moda" pronunciadas por un líder regional que aportó a los pueblos pero que también erró gravemente en estas cosas hacia el final de su vida? ¿Acaso los asesinatos selectivos y los bombardeos intensivos de EEUU y el régimen colombiano sobre las selvas de Colombia asesinaron a las personas más lúcidas? ¿Acaso la estrategia de "paralizar por el terror" preconizada en los manuales militares gringos que puso en práctica el ejército colombiano, desollando vivas a las personas en las plazas de los pueblos o perpetrando amputaciones y violaciones colectivas, quedaron fijadas en la retina y en el alma de manera a también anestesiar nuestras mentes?

Fueron años de Terrorismo de Estado asesinando a las mujeres y hombres más lúcidos e íntegros, dejando un vacío que llenaron oportunistas de todo tipo: los cooptables por la USAID y el dinero de la llamada "cooperación europea", las mil ong's que trabajaron para el vaciamiento ideológico. Y se llegó a una situación en la que incluso algunos de los que enarbolaban banderas comunistas ya no explicaban lo que es la lucha de clases, ni el por qué los intereses de la clase explotadora son antagónicos a los de la clase explotada.


Las riquezas de Colombia siguen ahí: inmensos recursos que el capitalismo transnacional quiere roer hasta la médula, llevándose entre los dientes las vidas de millones de personas... La aceleración de la acumulación capitalista a nivel mundial, intensifica sus mecanismos depredadores que incluyen tortura, herramienta paramilitar, Terrorismo de Estado. Y en medio de esa realidad tan tangible, tan palpable en los charcos de sangre que deja cada líder social asesinado... Nos vienen con la fábula de la "reconciliación interclasista", nos hablan de buscar "buenas voluntades" en las miradas codiciosas de los burgueses; nos dibujan una supuesta dicotomía (que no es tal) entre una supuesta "burguesía buena" y una "burguesía mala", como si la burguesía no fuera una sola a partir del momento en que sus intereses de clase son antagonicos a los intereses de la clase explotada, nuestros intereses. Y la burguesía debe reír a carcajadas en los salones de la embajada gringa, cuando cuentan cómo le dieron el premio Nóbel de la paz a un carnicero oligarca que presentaron como un Santo, y cuando cuentan que tienen al otro oligarca, igual de carnicero pero más traqueto, fungiendo el papel del "oligarca malo", para seguir con la telenovela engaña pueblo. Y se abrazan entre ellos y brindan, y firman negocios que deciden de un plumazo desplazamientos poblacionales masivos... desplazamientos que ya acelerará la motosierra paramilitar sobre las carnes de quienes se resistan al despojo.

En Colombia, la mitad de los niños y niñas que van a la escuela (cuando van) lo hacen con el vientre vacío, las tripas gritando hambre, los ojos gritando sueños truncados, los pies gritando zapatos, adoloridos por la marca del azote, la hebilla del cinturón grabada en la espalda, porque el castigo corporal se abate contra sus pequeños cuerpos en ese paraíso confiscado en el que las mayorías son explotadas, desposeídas y alienadas por la clase explotadora, carnicera de futuros y atesoradora de tiempo ajeno. Las niñas de las zonas más saqueadas y empobrecidas son presas de prostíbulos y militares gringos que gozan de total impunidad por sus crímenes en Colombia (según convenio de inmunidad firmado con el propio Estado colombiano); la herramienta paramilitar de multinacionales y latifundio, que aterroriza a la población de las zonas más codiciadas de Colombia, también encuentra en las familias más empobrecidas una "cantera de esclavizables": niñas de 8 años en adelante terminan siendo allanadas en los barracones de las multinacionales (en las zonas de saqueo intensivo de la mega minería y del agro industrial), o son ofertadas en las playas del Caribe a sebosos turistas europeos y gringos... Pero nos dicen y nos repiten que nada de eso importa: ni el hambre, ni la injusticia, ni las infancias rasgadas, ni las niñas violadas en tropel, ni las torturadas en bases militares gringas... Que lo "que realmente importa" es repetir el mantra de una supuesta "paz" que consiste en desarmar al pueblo que algún día le dijo basta a la injusticia... mientras, por supuesto, se deja intocada y blindada la injusticia que redunda en millonarias ganancias para un puñado de capitalistas.

Los pazólogos imperiales dictaminaron que la "paz" consistía en un ejército colombiano sobrearmado que a diario asesina al pueblo, que el monopolio de las armas tiene que tenerlo el ejército que es entrenado por formadores en tortura estadounidenses (porque lo abyecto es incuestionable según esos expertos), dictaminaron que los campesinos no podían sublevarse, dictaminaron lo bueno y lo malo, dictaminaron como "paz" lo que agiganta las fortunas de las transnacionales y el latifundio mientras cuartea de hambre y desesperación la vida de millones de desposeídos, dictaminaron y dictaminan... pero es el pueblo colombiano el que sigue siendo asesinado, masacrado por la herramienta paramilitar de un Estado al servicio del capitalismo transnacional.
El conteo de muertos es desgarrador y nauseabundo; la misma alienación de siempre, la misma expresión del "borroneo artístico" de siempre de "asesinados por encapuchados, motorizados, armados, etc", todo para evitar decir las cosas como son: asesinados por la herramienta paramilitar de un Estado criminal que viabiliza el saqueo capitalista de Colombia, mediante un plan sistemático de exterminio contra todo aquel o aquella que eleve una reivindicación social.
Sigue la masacre del gran capital transnacional contra el pueblo colombiano, solo que ahora le llaman "paz"


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3.16.2019

Bebés a cambio de una tregua en la aplicación del Apartheid Europeo: extorsión contra las mujeres migrantes, esclavismo capitalista


Bebés a cambio de una tregua en la aplicación del Apartheid Europeo: extorsión contra las mujeres migrantes, esclavismo capitalista

Por Cecilia Zamudio




La burguesía sigue saqueando hasta los últimos rincones de nuestra humanidad: ahora resulta que Europa piensa chantajear a las mujeres migrantes: "si nos regalas tus hijos, te damos una tregua en la aplicación del Apartheid Europeo (mientras gestas para nosotros)"...




La derecha propone una nueva extorsión contra las mujeres migrantes de la clase explotada: a las que entreguen a sus hijos en adopción (como si sus bebés fueran un mero pedazo de carne) les será acordada una tregua en cuanto a la persecución implacable de las leyes de inmigración europeas, de manera a que puedan ofertar el fruto de sus entrañas. ¿Alguien dijo Esclavismo? ¿Alguien dijo chantaje y saqueo de la vida humana?



Las mujeres migrantes "sin papeles" son víctimas de la persecución y de la precariedad más absoluta (al ser privadas de derechos laborales). Las mujeres más empobrecidas de la clase explotada son las más golpeadas por el esclavismo capitalista: mujeres migrantes presas de empresarios de toda laya, mujeres trabajadoras en situación de vulnerabilidad extrema, temporeras violadas por capataces y patronos, acosadas por caseros que se aprovechan de su condición de "ilegalidad administrativa", son abocadas a la explotación de la prostitución, etc. Y ahora, hasta se les propone aceptar que sus hijos sean secuestrados por este sistema criminal, a cambio de una tregua en la persecución que se perpetra  contra ellas. Ahora, la burguesía trata de convertirlas en incubadoras. Podrán gestar bebés para que sean entregados en adopción a familias europeas (o "no ilegales"), y serán "blindadas" durante ese proceso (según la expresión de los representantes de tal iniciativa). Es el partido PP, de la derecha española, que en marzo 2019, en boca del señor Casado, propone esta medida profundamente misógina, colonialista y racista, una medida del esclavismo capitalista. Esta iniciativa tan macabra es presentada en el marco de la supuesta "Ley de apoyo a la maternidad"(1)... ¿De la maternidad de quién? si se separan a los hijos de sus madres y a estas últimas se las podrá hasta echar luego del país. 


Los voceros del PP también aducen utilidad de la medida en el marco de la supuesta lucha contra el envejecimiento poblacional; cuando para luchar efectivamente contra el envejecimiento poblacional, habría que luchar contra la explotación laboral: ya que las mujeres trabajadoras se plantean cada vez menos tener hijos, debido a algo tan básico como no poder subvenir a sus necesidades con salarios pírricos y en medio de la precarización de los derechos sociales (privatización de la salud, educación, etc.). Pero la lógica de la burguesía es profundizar la explotación, y frente a los problemas sociales que de la explotación y la precariedad se desprenden, la burguesía no va nunca a atajar la explotación que es su fuente de enriquecimiento, sino que va a buscar mayor cantera de explotables. La "brecha salarial" (se le paga menos salario a las mujeres trabajadoras que a los hombres trabajadores) seguirá intocada por la burguesía. El robo de la plusvalía que los empresarios perpetran contra las y los trabajadores, no solamente seguirá intocado como mecanismo de explotación fundamental del capitalismo, sino que seguirá incrementándose. El Apartheid Europeo, que causa la marginación y precarización de las y los trabajadores inmigrantes seguirá imperando. Las invasiones imperialistas para saquear los recursos de África, Asia y América Latina seguirán siendo perpetradas por esos mismos que luego se quejan de que las personas de los países invadidos, intervenidos y saqueados tengan que migrar y sigan la misma ruta que previamente siguieron las riquezas succionadas de sus países por multinacionales de la UE, EEUU y demás metrópolis capitalistas. La  explotación contra las y los trabajadores seguirá en alza para llenar los bolsillos de la clase explotadora. Apoderarse de los bebés de las mujeres más empobrecidas de la clase explotada es la "genial solución" de la burguesía europea frente al envejecimiento poblacional.


La Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España  expresa: "Proponer un supuesto “beneficio”, como la no expulsión temporal, a cambio de un  bebé, es convertir a ambos seres humanos, la madre y el bebé, en meros objetos de intercambio bajo la misma lógica que la de la “domesticación del salvaje” o de “las disidentes”, que manejan el colonialismo y las dictaduras, como han puesto en evidencia diversos sucesos históricos" (2).
"Esta reforma es repugnante e inconstitucional (...) se enfrentará con la oposición del estamento jurídico", expresó el presidente de la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado, que ha instado al Gobierno a condenar y confirmar su ilegalidad "de forma inmediata"(3).


La burguesía está aupando su herramienta fascista en el mundo entero, ya que la necesita para incrementar los niveles de explotación y saqueo. Por eso la burguesía tomará cada día medidas más racistas, misóginas, clasistas y represivas. El partido PP salió en los días siguientes a sus primeras declaraciones, a intentar calmar a la parte más racista de la población española, explicando que, tampoco ese "blindaje" sería "para toda la vida". Algo tan descarnado, que podría parodiarse así: "No creáis, queridos electores racistas, que las vamos a 'legalizar' a ellas, solo nos quedaremos con su producto-bebé, por el bien de España".


Las personas migrantes son la parte más golpeada de la clase explotada. Millones de personas son empujadas a migrar por causa del saqueo capitalista de sus países, porque las transnacionales desvían ríos, pulverizan montañas y aridifican el suelo, explotan y empobrecen a la población. Millones de personas son empujadas a migrar por causa de las guerras imperialistas con las que las burguesías de la UE y EEUU se aseguran el saqueo más absoluto de los recursos naturales del mundo. Y una vez en las metrópolis capitalistas (cuando logran llegar sorteando trayectos de espanto) esas personas migrantes (su fuerza de trabajo y sus cuerpos) son saqueadas, molidas en la esclavitud moderna: en el agro-industrial, en fábricas de espanto, en semi-esclavitud. El esclavismo capitalista tiene para toda la clase explotada abismos abyectos que nacen de la codicia de un puñado de multimillonarios.


Y frente al trillado discurso de los medios masivos de alienación, de "si son pobres en esos países es porque no trabajan", o al discurso de "¿pero por qué no luchan esos pueblos?", Cabe tener muy presente que la situación de saqueo capitalista y empobrecimiento correlativo que padecen decenas de países de África, Asia y América Latina, es mantenida mediante el exterminio sistemático de toda reivindicación social y política, mediante la eliminación física de las mujeres y hombres revolucionarios que han emprendido la lucha por la emancipación de los pueblos (no es ninguna fatalidad): el imperialismo estadounidense y europeo implementa una sistemática injerencia contra los pueblos cuyos recursos son codiciados (golpes de Estado, exterminio político, guerra contrainsurgente); de esta manera instaura y perpetúa regímenes favorables al saqueo que perpetran sus multinacionales. El imperialismo recurre a la violencia y la invasión cuando el habitual mecanismo de sezgar las "elecciones" mediante multimillonarias campañas le falla a la burguesía transnacional. ¿Alguien dijo Dictadura del Capital?


Es saqueo tras saqueo. Para las mujeres que ya han sido forzadas al éxodo por causa del saqueo capitalista de sus países, la burguesía imperial tiene nuevos y jugosos planes de saqueo con sus cuerpos... ¿se les dirá acaso que ya no serán tratadas como seres humanos de segunda por el Apartheid Europeo, durante todo el período de gestación, si aceptan fungir de incubadoras? Por supuesto que los voceros de tal medida la adornarán con otras palabras, hablarán de una supuesta "libertad de elegir al dar el bebé" (elegir entre persecución, angustia y tortura o desgarrarse el alma entregando un hijo a desconocidos). "Una situación en la que la entrega de un bebé se dé en el contexto de una vulneración, solo podría ser calificada de 'entrega coactiva'", expresó un comunicado de rechazo a tal medida (4). Los voceros de la burguesía maquillarán de "protección de la maternidad" a lo que no es otra cosa que expoliación de las madres más empobrecidas y amarradas por leyes de inmigración lesivas, hablarán de "darle una oportunidad a los bebés", cuando la mejor oportunidad para un bebé es estar con su madre en condiciones dignas; mirarán para otro lado acerca del drama que padece una no deleznable cantidad de niñas y niños adoptados, que son maltratados, agredidos con frases como "si no fuera por nosotros te pudrirías en tu país", abandonados emocionalmente, y en ocasiones hasta violados por sus adoptantes... La tasa de niños abusados entre los niños adoptados es escandalósamente alta: es una triste constatación (eso no quiere decir que toda adopción conduzca a un abuso, ese no es el tema en discusión). 


La cuestión es saber si seguimos aceptando el saqueo a las mujeres más empobrecidas de la clase explotada, y saber hasta cuándo normalizaremos la explotación y el sufrimiento producto de un sistema heredero de la colonización y profundamente misógino, de un sistema, el capitalista, en el que el poder adquisitivo de una minoría llega a darse el lujo de "adquirir" los bebés de las mujeres más empobrecidas de la clase obrera.


Esta medida pone de manifiesto el cómo nos conceptualiza la burguesía: las y los proletarios estamos a su disposición, y con mayor énfasis si somos la parte más golpeada de la case explotada (migrantes y mujeres), a la burguesía poco le importa nuestra calidad de vida, de momento que nos puede sacar la plusvalía y hasta parte de nuestro ser. Aquí no cabe la estafa con la que la burguesía intenta vaciar al feminismo de su indispensable contenido de clase; no cabe la estafa de la supuesta "sororidad interclasista", porque las mujeres burguesas, las explotadoras, las imperialistas, no son nuestras hermanas... no son nuestras hermanas aquellas que precisamente también legislan en favor del Apartheid Europeo (junto a los hombres de la clase explotadora), no son nuestras hermanas aquellas mujeres burguesas que impulsan guerras imperialistas, ni las que explotan en fábricas de espanto a miles de mujeres y hombres de la clase explotada, ni son nuestras hermanas aquellas que impulsan esta nueva iniciativa de extorsión contra las mujeres más empobrecidas. No nos hermanamos con la burguesía, porque ésta nos explota. Nuestra Matria está en las y los que luchan contra el capitalismo y sus desmanes.

Apropiación de bebés... Se incrementa la barbarie de esa Europa que succiona las riquezas de África, Asia y América Latina, pero que rechaza cínicamente a los seres humanos empujados al éxodo por causa de ese saqueo constante. Es el sumum de la explotación capitalista, el sumum del colonialismo, el sumum de la misoginia. Frente a la barbarie en alza, urge profundizar, analizar y luchar contra este sistema putrefacto en el que un puñado de millonarios capitaliza sobre el saqueo de la naturaleza y sobre la explotación de las y los trabajadores. 

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 Blog de la autora: www.cecilia-zamudio.blogspot.com




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NOTAS:


"Si nos das a tu hijos en adopción, no te echamos del país. Puede parecer una escena de 'El cuento de la criada', pero es la propuesta que el PP plantea a las inmigrantes sin papeles en su polémica ley de apoyo a la maternidad, que Casado presentó en la clausura de la Convención del PP sobre Familia e Igualdad."

(2) Comunicado de la Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España 

"Esta reforma es repugnante e inconstitucional" Daniel Méndez, presidente de la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado


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3.05.2019

8 de marzo: día de la mujer trabajadora y revolucionaria, no el de reinas y explotadoras.



8 de marzo: día de la mujer trabajadora y revolucionaria, no el de reinas y explotadoras.
Por Cecilia Zamudio


El 8 de marzo se conmemora a la mujer trabajadora, revolucionaria. La comunista Clara Zetkin propuso la conmemoración en la conferencia de mujeres socialistas de 1910, para homenajear la lucha de las mujeres contra la explotación capitalista. Se recuerda el asesinato, a manos del Gran Capital, de 129 obreras quemadas vivas en una fábrica cuyos dueños habían cerrado las puertas (en EEUU). Se conmemora la lucha por la justicia social, la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, cuyos mecanismos se articulan el uno al otro a la perfección. El 8 de marzo quedó apuntalado como fecha eminentemente revolucionaria por los sucesos del 8 de marzo de 1917 en la Rusia tzarista: miles de mujeres salieron a las calles clamando por sus derechos, contra la explotación y las guerras que la burguesía imponía al pueblo: ellas detonaron la Revolución de Octubre. Tras la revolución de Octubre las mujeres conquistaron sus derechos económicos, sociales, sexuales y reproductivos: derecho al voto para todas las mujeres (no solo para las propietarias como en Gran Bretaña), derecho al divorcio, derecho al aborto, derechos plenos al estudio y trabajo, vivienda, sanidad y educación garantizadas, etc. Todos estos derechos todavía se siguen luchando en la inmensa mayoría de países capitalistas.

Las mujeres somos la parte más golpeada de la clase explotada. Somos víctimas de las guerras imperialistas, del saqueo capitalista que empobrece regiones y países enteros, de las privatizaciones y la precariedad, y además somos víctimas del machismo incesantemente promovido por los medios y toda la industria cultural del capitalismo. Porque el capitalismo se sustenta fragmentando y dividiendo a la clase explotada: por ello la industria cultural del capitalismo difunde incesantemente paradigmas de discriminación como el machismo y el racismo.

Somos las trabajadoras explotadas, estudiantes, artistas, paradas y jubiladas a quienes se nos está privando de una vida digna, en ocasiones hasta de la alimentación, la vivienda, el acceso a la salud, el acceso a la educación, etc. Somos privadas de condiciones de trabajo y de remuneración dignas por los capitalistas que sacan la plusvalía de nuestro trabajo. Somos las madres cuyo trabajo en el hogar no es reconocido, las que se quedan en absoluta precariedad sin pensión. Somos las mujeres migrantes empujadas a padecer las peores explotaciones: en maquilas de espanto, rociadas de veneno en el agro-industrial, abocadas a la explotación de la prostitución o a ser cosificadas y saqueadas como "vientres de alquiler". Somos las niñas violadas y forzadas a parir. Somos designadas por este sistema como la diana de las frustraciones aberrantes que este sistema causa, de la misoginia que fomenta. Por ello el feminicidio galopa: porque los medios banalizan la tortura y toda discriminación alienante funcional al capitalismo, porque la violencia ejercida de manera estructural arrastra su odio contra nosotras. Somos vícimas del capitalismo y su barbarie, víctimas del  machismo que el mismo Capital promueve; pero también somos mujeres luchadoras y revolucionarias.

El 8 de marzo no es el día de las princesas, ni de las empresarias explotadoras. Las mujeres opresoras, las Cristine Lagarde, las Thatcher, las Hillary Clinton y demás... las que se lucran de devastar selvas, de oprimir poblaciones, de esclavizar en fábricas de espanto a miles de trabajadoras, las que se lucran, también, de fomentar el machismo a través de sus medios de alienación masiva, son clase explotadora, al igual que los hombres de la clase explotadora.
El verdadero feminismo es revolucionario, lucha contra la clase explotadora y su sistema capitalista: contra este sistema que promueve incesantemente paradigmas de opresión y sumisión como el machismo o el racismo.

Al Capital le interesa mantenernos atadas a la división sexual del trabajo, a labores de cuidado no remuneradas, a la discriminación salarial por ser mujeres. Al Capital le interesa una clase explotada pulverizada y golpeada, impedida de unidad por el machismo, el racismo, el individualismo, el miedo y demás alienaciones que la clase explotadora se encarga de cultivar. Frente a una realidad tan brutal, el reformismo, siempre sirviendo a impedir cuestionamientos profundos, pretende encapsular nuestra lucha y superficializarla, ocultando su carácter de clase, obviando la funcionalidad que para el capitalismo tiene el machismo. El reformismo busca ocultar que no lograremos cambiar la cultura profundamente machista que impera en el mundo entero, a menos que nos tomemos los medios de producción y por lo tanto los de difusión y educación.

Los caballos de Troya de la burguesía intentan hacer creer que las mujeres explotadoras son nuestras hermanas, cuando ellas también participan de perpetuar este sistema que devora a la naturaleza, explota a los seres humanos (a la clase trabajadora), y perpetúa al machismo, al racismo, al individualismo, comportamientos y discriminaciones fundamentales para el mantenimiento de este sistema putrefacto.

Las mujeres revolucionarias sabemos que la sociedad de clases se perpetúa sobre la violencia: esa violencia ejercida por la clase explotadora (la que posee los medios de producción) contra las mayorías explotadas y precarizadas, y sabemos también el lastre que significa el machismo para la unidad de la clase explotada. Luchamos también por un feminismo revolucionario, para poder oponerlo a la infame recuperación que el sistema está intentando hacer de la lucha feminista, con sus aberrantes Caballos de Troya y su discurso de “sororidad interclasista" (¡Cómo si tuviéramos que tener "sororidad" con una capitalista explotadora, una proxeneta o una ficha del complejo militar-industrial por el mero hecho de ser mujer!).



Luchamos contra toda explotación, y nuestra lucha contra la opresión de la mujer trabajadora, la adelantamos luchando día a día contra el machismo, y luchando contra la raíz que sostiene las desigualdades sociales: luchando contra un sistema que fomenta la opresión de la mujer porque la necesita como mecanismo de dominación y división de la clase explotada; luchando contra un sistema que fomenta la violencia machista a modo de control social: como válvula de escape de las frustraciones que tal sistema crea. El Feminicidio es parte de la barbarie de un sistema económico, político, social y cultural, el capitalista, violento en esencia y perverso en su lógica. Un sistema basado en la explotación de las y los trabajadores y en el saqueo de la naturaleza, es un sistema que necesita banalizar la explotación, la injusticia social y la tortura. La lucha por la emancipación de la mujer y la lucha contra el capitalismo son inseparables. Por un feminismo revolucionario, que no es foto de portada sino lucha cotidiana, que lucha contra toda explotación.
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2.20.2019

Pagar por torturar: la prostitución y las falacias de “libertad” que vende el capitalismo




Pagar por torturar: la prostitución y las falacias de “libertad” que vende el capitalismo



La explotación desgarradora del cuerpo y de la siquis que constituye la prostitución, busca ser presentada por el poderoso lobby proxeneta (que tiene capital en empresas varias) como un “empoderamiento” y un “ejercicio de libertad”. Además de destruir a las personas prostituidas, la banalización de la prostitución vulnera al conjunto de los seres humanos, al hacer que el ejercicio del abuso de poder y de la crueldad sean banalizados; nos vulnera a todas las mujeres porque establece que las mujeres “pueden ser consumibles”, “allanables”, “saqueables”. Entre las promociones más lesivas de la violencia contra las mujeres, encontramos al porno y la prostitución, que es la cosificación absoluta del ser humano. Los medios de alienación masiva multiplican cinismo y retuercen palabras como “libertad", para normalizar las explotaciones más aberrantes; cuando está claro que es la Dictadura del Capital la que dicta las pseudo “libertades” y “elecciones” de las mayorías empobrecidas: es por ello que la mayoría de mujeres prostituidas procede de zonas y países empobrecidos por el saqueo capitalista. El capitalismo es un sistema que produce barbarie, puesto que es un sistema que se sustenta en la explotación de las y los trabajadores y en el saqueo de la naturaleza. Para el gran capital, imponer que se conceptualice que todos los seres vivos, incluidos los seres humanos, sean “consumibles” y explotables hasta la médula, es adecuar las mentalidades a una acumulación capitalista cada vez más brutal y monopólica. La alienación es promovida al punto de limar toda empatía, creando sádicos a granel. La investigación “El Putero”, de Huschke Mau, sobreviviente de la prostitución, evidencia que de lo que se trata es de tortura y abuso de poder: «En los foros de puteros en internet hay hombres que se alegran al torturar con electricidad, en un sótano, a jovencitas que no hablan una palabra de alemán: “¡Esta empieza a temblar no más verme!”. La reacción de los colegas puteros del foro: “¡Mis respetos!”. Los hombres que piden mujeres obligadas a prostituirse se alegran de que aún no las han “montado”: “Esta cierra las piernas con fuerza, ¡qué encanto! Aquí hay emociones de verdad, ésta todavía no es una máquina. Le di por el culo hasta que no pudo más.” (...) “Los primeros seis meses sólo se puede pedir como esclava, hasta que se haya acostumbrado”, “Ahora mismo le estoy enseñando a hacer garganta profunda y créeme, va a aprender”, “Ella no sabía que en su anuncio pone que hace anal y todo sin condón, jajaja, por supuesto que se lo hice, era lo que me ofrecieron”» [1].
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10.26.2018

La burguesía aúpa al fascismo: Bolsonaro y el esclavismo capitalista

La burguesía aúpa al fascismo: Bolsonaro y el esclavismo capitalista

El gran capital transnacional hace sus elecciones entre los candidatos a la presidencia de los países: se trata siempre de elegir el candidato que mejor gestione el Estado en favor de sus intereses, que gestione la continuidad del saqueo capitalista. En función del momento histórico, elige a gestores más abiertamente declarados fascistas o a gestores socialdemócratas; lo que es imprescindible para la burguesía es que el canditato/a priorice los intereses del gran capital, en vez de los de la clase explotada. Las “elecciones” en la Dictadura del Capital, pretenden dar una apariencia “democrática” cuando no son otra cosa que la imposición de los candidatos de la burguesía: ésta los impone mediante millonarias campañas y todos los medios de alienación de los que dispone. La línea política del imperialismo se impone indefectiblemente. En el caso, muy improbable, de que falle este mecanismo de imposición de las decisiones de la burguesía transnacional, esta recurre al golpe de Estado y la desestabilización, como lo hemos visto en varias ocasiones (como por ejemplo en el Golpe contra Salvador Allende en Chile, el Golpe en Honduras más recientemente, o la usura económica contra el gobierno venezolano). El fascismo es una herramienta de la clase explotadora, al igual que lo es la socialdemocracia. La burguesía implementa el fascismo cuando incrementa exponencialmente la tasa de explotación y saqueo, ya que necesita mayor represión para contener el descontento social que el incremento de explotación genera; y usa a la socialdemocracia para apuntalar la estafa de la “alternancia democrática”. Los gobiernos de la socialdemocracia también toman medidas económicas que van en el sentido de los intereses capitalistas, aunque algunos de estos gobiernos socialdemócratas instauren a veces medidas de corte asistencialista, a la par que siguen entregando los territorios y las poblaciones al saqueo capitalista.

Las elecciones burguesas plantean “elegir” con qué salsa van a ser devorados los pueblos y los recursos naturales los siguientes años... En este momento histórico, la burguesía se decanta claramente por el fascismo, por todo el orbe. Los gobiernos socialdemócratas no están actualmente en la agenda de la burguesía, ya los utilizó durante un período para la pantomima de la “democracia”, y ya éstos le hicieron todos los favores que les correspondía hacer. En América Latina vemos la subida y apuntalamiento de regímenes incondicionales del gran capital, declaradamente dispuestos a incrementar la represión y violencia contra la clase explotada, como es el caso en Colombia, Argentina, Chile, Brasil, etc. La burguesía hace ganar a la salsa más amarga, pues en este momento histórico de incremento exponencial del saqueo capitalista, requiere una “mano dura”, abiertamente asumida como tal, para gestionar al Estado Burgués. El ritual electorero funge de apuntalamiento del régimen del Terror en países que llevan décadas padeciendo Terrorismo de Estado, como es el caso de Colombia (en este país una combinación de presiones socialdemócratas regionales, injerencia imperialista, bombardeos y exterminio político, logró recientemente la desarticulación de la mayor guerrilla del continente, lo que le abre paso a mayor saqueo multinacional, a mayor Terrorismo de Estado contra la población colombiana, y a mayor guerrerismo regional por parte del régimen colombiano, aliado incondicional del imperialismo estadounidense). Los recientes resultados en las “elecciones” brasileras del 2018 [1], confirman esa tendencia a apuntalar regímenes de corte fascista. Y no es que “los pueblos son brutos y eligen mal”, es que la maquinaria de alienación y propaganda dispuesta por la burguesía para propulsar sus candidatos es descomunal, no hay “elección” real en medio del condicionamiento y la coacción. Es el poder económico y mediático que define los resultados. Lo importante, más allá del juego electorero burgués en el que la oligarquía y el gran capital transnacional ya marcan las cartas desde el inicio, es que la clase explotada tome consciencia de que la clase explotadora le hace una guerra permanente (una guerra económica, mediática, ideológica, de exterminio incluso), y que como clase explotada dejemos de adoptar como nuestro el discurso falaz de la misma burguesía, dejemos de creer en las mil estafas que esta despliega mientras prosigue el saqueo, y cuestionemos la raíz del problema: el sistema capitalista.
La clase explotadora transnacional y brasilera aúpa al fascismo para intensificar la explotación y el saqueo: tras el golpe de Estado institucional del 2016, encumbra en 2018 a Bolsonaro mediante una campaña multimillonaria de manipulación, racismo, misoginia, anticomunismo y fanatismo religioso. El odio promocionado ha impulsado decenas de ataques fascistas: palizas y amenazas de muerte contra comunistas, adversarios políticos, periodistas, e incluso el asesinato del artista afrodescendiente Moa Do Katende, pilar de la cultura bahiana. Marcello Pablito, de la agrupación Quilombo Vermelho de Brasil, expresa: «Moa do Katendê era uno de los más importantes maestros de Capoeira del país, fundador del histórico bloque afro Afoxé Badauê en Salvador, activista de la cultura negra. Las 12 puñaladas que penetraron el cuerpo de Maestro Moa vinieron directamente de la boca de Bolsonaro, su partido y sus aliados, que estimulan el discurso de odio a los negros, nordestinos e inmigrantes. Durante sus 28 años en la Cámara de Diputados, hizo carrera en apología a la dictadura, a la tortura, al recorte de derechos a los trabajadores, con posiciones machistas y el más profundo odio contra los negros. Bolsonaro es la representación de los señores esclavistas. Ese racismo que expresa está al servicio de profundizar un proyecto de país esclavista y completamente entregado al imperialismo, donde los negros, que ocupan los peores puestos de trabajo y reciben los peores salarios, sean aun más explotados para las ganancias de los grandes capitalistas» [2].
El proyecto de profundización del saqueo capitalista se apoya en todos los pilares de odio fascista. El fascismo no es un “espontáneo miedo al otro”; al contrario, es fomentado a consciencia por la clase explotadora y sus medios. El aparato cultural y mediático del capitalismo intensifica su promoción del racismo, del machismo, del anticomunismo, y de todo paradigma de discriminación, con la finalidad de dividir a la clase explotada. La clase explotadora suple, a través de sus medios de alienación masiva, exhutorios de rabia: de la rabia que genera la explotación y empobrecimiento. El aparato cultural crea las figuras de “chivos expiatorios” sobre los que dirigir la rabia; fomenta la visceralidad desprovista de análisis y el fanatismo religioso; explota todo suceso para hacerle propaganda a las fuerzas y estructuras represivas. La clase explotadora sabe del descontento social y la rabia que genera su explotación: por ello encauza esa rabia de los expoliados hacia direcciones equivocadas. Otro de los pilares de odio de Bolsonaro, es la misoginia: las hordas fascistas, enardecidas por su discurso y la hiel que difunden los medios, han agredido a varias mujeres, grabando incluso esvásticas sobre el cuerpo de una joven. En Brasil cada diez minutos violan a una mujer. Cada media hora una de ellas sufre una violación colectiva. Cada dos días muere una mujer por un aborto inseguro, por causa de la prohibición del aborto. Hay en promedio ocho víctimas de feminicidio diarias. En ese contexto ya profundamente machista, Jair Messias Bolsonaro encarna la misoginia más exacerbada: llegó a increpar a la exministra María Do Rosario, con la frase de “no mereces ni que te viole”[3], le dedicó su voto a favor del “impeachment” contra Dilma Rousseff al coronel Ustra, conocido en la dictadura brasileña por usar técnicas de tortura como introducir ratas en las vaginas de las guerrilleras. Bolsonaro definió el nacimiento de su propia hija como un momento de debilidad: “Tuve tres varones, y con la cuarta di un bajonazo”[ibidem]. Expresa su apoyo rotundo a la desigualdad salarial, metodología de acumulación capitalista que consiste en perpetrar un mayor robo de la plusvalía contra las mujeres (por un trabajo igual, las mujeres reciben un salario inferior que los hombres. En Brasil los hombres cobran un 52% de media más que la mujeres): “No es papel del Estado sino de los empresarios. Para mí es lógico que ganen menos porque se quedan embarazadas y faltan al trabajo”, expresó en un debate televisivo [ibidem]. Las mujeres representan el 52,5% del electorado brasileño, pero lamentablemente, como todo el conjunto de la clase explotada (trabajadores y trabajadoras), la mayoría llega a votar contra sus propios intereses, condicionada por el fanatismo religioso y la alienación mediática.
Bolsonaro es un ferviente defensor de la dictadura brasilera, que se instauró tras el Golpe de Estado militar de 1964, llegando incluso a expresar que no asesinó lo suficiente: “El error de la dictadura fue torturar y no matar”[4]. “En el período de la dictadura, hubieran tenido que fusilar a unos 30.000 (...)hubiese sido una gran ganancia para la nación”[5]. Espetar estos despropósitos es posible en una sociedad en la que jamás han sido castigados los torturadores de la dictadura, ni los posteriores torturadores, una sociedad marcada por la Ley de Amnistía y una educación destinada a la desmemoria; una educación destinada a que la población no comprenda que la dictadura fue implementada por la burguesía nacional y transnacional, en aras de profundizar el saqueo capitalista. El Golpe de 1964 contra Joao Goulart contó con la injerencia estadounidense y se produjo después de que Goulart anunciara reformas benéficas para Brasil, que limitaban el saqueo capitalista, tales como la nacionalización de las refinerías de petróleo, la expropiación de tierras para la aplicación de la reforma agraria, la disminución de la participación de empresas extranjeras en ciertos sectores estratégicos de la economía [6]. El Golpe de Estado militar fue aplaudido por los grandes medios nacionales e internacionales, que por supuesto no se hicieron eco de los gritos de los miles de torturados, del dolor de un pueblo frenado en su emancipación histórica. “La censura ocultaba la violencia. Y la propaganda vendía una idea de milagro, la imagen de un país donde todo el mundo era feliz(...) En 1979 se había firmado una ley de amnistía que exculpaba a los agentes del Estado de cualquier delito contra los derechos humanos. Esa ley fue la cláusula principal de la transición. Y ahora una parcela de la población tiene un recuerdo que no es traumático de la dictadura; de que no fue para tanto(...)”[7]. En el 2010, la Orden de Abogados de Brasil intentó revisar la Ley de Amnistía de 1979, para poder juzgar a los torturadores que desgarraron miles de vidas durante la dictadura; pero lamentablemente la derogación que pedían víctimas y defensores de DDHH fue rechazada, hasta con el apoyo de la socialdemocracia [8]. La transición en 1985 y las décadas siguientes, fueron el reino de la impunidad y la continuidad capitalista. La burguesía había logrado, mediante la dictadura, mediante el exterminio de los hombres y mujeres más comprometidos con la justicia social, mediante el Terrorismo de Estado aplicado contra todo intento organizativo de la clase explotada, mediante la entrega del país al capital transnacional, frenar el desarrollo histórico emancipador de Brasil... y podía dedicarse a cosechar los frutos de la barbarie, amargos para el pueblo, pero jugosos para el gran capital local y transnacional.
En 2018 la burguesía impone nuevamente un régimen abiertamente fascista, asegurándose de que sea su elegido el que gane la “farsa electoral”: «Las elecciones estuvieron marcadas por la continuidad del golpe institucional, tuteladas por las fuerzas armadas, manipuladas por el poder judicial, con la prisión arbitraria de Lula para impedir su participación (...)marcadas por la proscripción de casi un millón y medio de electores en la región Nordeste, además del apoyo a Bolsonaro por parte de la gran prensa, el agronegocio, empresarios y políticos golpistas(...) Es más que simbólico que el fortalecimiento de esa extremaderecha ultraliberal, racista, homofóbica, machista y esclavista se haya materializado en el asesinato de uno de los más reconocidos maestros de Capoeira, uno de los más fuertes símbolos de la cultura y heroica lucha negra en Brasil, y en Bahía, uno de los estados con mayor concentración de negros (...) En nuestro país hay una profunda y rica historia de negros que se rebelaron contra la esclavitud, que en la lucha por su libertad organizaron revueltas, rebeliones y pusieron en pie miles de Quilombos, haciendo temblar a las élites colonial e imperial, tradición que confluye con la formación de la clase obrera en Brasil»[9]. El asesinato de Moa Katende representa un claro mensaje de exterminio contra la organización de la clase explotada, además de representar una gran pérdida para la cultura (sus obras fueron grabadas por artistas como Caetano Veloso y Clara Nunes, y su aporte a la cultura baihana es sustancial). Este asesinato se suma a los centenares de asesinatos políticos perpetrados por las fuerzas militares y paramilitares, en su labor de represión contra la reivindicación social y política. Este asesinato: «no fue obra de “un loco suelto”. Es un predecible subproducto de la campaña que el ex-capitán del Ejército llevó adelante de cara a las presidenciales. Los propósitos racistas plagaron sus discursos(...) [Además] Bolsonaro incitó al asesinato de los simpatizantes de la izquierda, proclamó “vamos a fusilar a la petralada”; “la petralada” en Brasil es algo similar a decir “los zurdos”»[10].
Bolsonaro expresa, acerca de los asesinatos perpetrados por la policía militar en Brasil durante los últimos años, que:"Tendría que matar más"[11]. El elegido de la burguesía criticó con saña el trabajo de reivindicación de justicia social y de denuncia contra la policía militar, realizado por la concejal Marielle Franco en las comunidades más empobrecidas de Río de Janeiro. Marielle fue asesinada para callar su voz. Tras su éxito en la primera vuelta, Bolsonaro expresó que iba a "poner el punto y final a todos los activismos de Brasil" [ibidem]. Las calles de Brasil están militarizadas desde hace meses, y lo son reiteradamente por extensos períodos desde hace años: la labor militar es reprimir el descontento social frente al saqueo capitalista que empobrece a la población, mientras enriquece a un puñado de multimillonarios. Cuando la clase explotadora incrementa la explotación y el saqueo, y que en contraparte las poblaciones ya no aguantan más y se fragua la rebelión, la clase explotadora echa mano de la represión más bárbara: deteniendo hasta niños pequeños en las calles para registrarlos, amedrentando los barrios más empobrecidos. La militarización se ha cobrado decenas de vidas: “El empleo de las Fuerzas Armadas en la ciudad de Rio de Janeiro se ha convertido en una constante (…) Esta conducta ha ocasionado un festival de violaciones de derechos humanos, sobretodo en contra de la población negra, mestiza y pobre" [12].
El saqueo capitalista causa éxodos rurales que engrosan las barriadas urbanas más empobrecidas; pero la burguesía no pretende frenar el saqueo, sino golpear doblemente a los despojados, desplazados y empobrecidos. Para forzar las comunidades campesinas a abandonar sus tierras, el gran capital recurre al terror paramilitar. Las calles y campos militarizados impusieron al régimen de derecha que urdió el golpe institucional del 2016, y ahora apuntalan a Bolsonaro, que viabiliza al máximo el saqueo de los riquísimos recursos naturales de Brasil. La dirigente nacional del MST, Kelli Mafort , expresó: “La cuestión agraria brasileña está en el centro de la economía y en la disputa de ese proyecto, tanto el golpe como el programa de Bolsonaro van en el mismo camino de que el campo brasileño sea del agronegocio, de la minería, de los monocultivos y del veneno”[13].
Millones de desposeídos son empujados a los caminos del hambre. La desesperanza que causa el empobrecimiento es encausada en alienación religiosa, se trata de impedir que las y los explotados se rebelen. La alienación religiosa, implantada a sangre y fuego en Brasil desde la época colonial, fue mantenida por las clases dominantes durante siglos de educación religiosa y de productos culturales destinados a la alienación. La religión católica preconiza la sumisión, las nuevas iglesias evangélicas preconizan lo mismo: son una verdadera cadena contra la emancipación de los pueblos. Bolsonaro es por supuesto un fanático religioso, y ya expresa claramente sus intenciones de acabar con la laicidad y de embestir contra las creencias de los pueblos indígenas y afrodescendientes que no se hayan todavía plegado al “dios” que impuso la colonia portuguesa: “Dios encima de todos. No existe esa historita de Estado laico, no. El Estado es cristiano y quien esté en contra, que se mude. Las minorías tienen que plegarse a las mayorías” (mitin en Paraíba, febrero del 2017) [14].
El capitalismo se ha perpetuado siempre a punta de exterminio, alienación, fascismo. Frente a la continua guerra que la clase explotadora perpetra contra la clase explotada, la única opción de un futuro de libertad consiste en la toma de consciencia de clase, y la consiguiente lucha emancipadora que se articula a la consciencia. La burguesía lo sabe, por eso trabaja la alienación para impedir la toma de consciencia, y la represión contra la parte más consciente de la clase explotada. La clase explotadora brasilera y transnacional pretende exterminar la reivindicación social usando la barbarie represiva, pero el pueblo no se detiene cuando lo que reclama es Justicia Social. Marcello Pablito expresa: «Sabemos que para derrotar a la extrema derecha no podemos confiar en la salida electoral y en las alianzas que el PT hizo, que abrieron camino al golpe y al fortalecimiento de la derecha. La resistencia y osadía del pueblo negro estuvo en la línea de frente de la lucha de clases, y en esas experiencias nos referenciamos. Mientras haya capitalismo, habrá resistencia negra, para la furia de Bolsonaro y compañía. El Maestro Moa fue asesinado porque cargaba en sus venas esa historia, esa fuerza. Es por esa tradición de lucha, resistencia y osadía de los negros que Bolsonaro nos odia.(...) Tienen miedo de lo que puedan hacer los negros cuando se ponen en movimiento contra la opresión y la explotación. Miedo de que nuestro ánimo de lucha despierte al conjunto de los trabajadores. Por eso, es en la lucha de clases donde derrotaremos a Bolsonaro y a sus aliados (...)No olvidamos a Marielle, no olvidaremos a Maestro Moa”
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Blog de la autora: www.cecilia-zamudio.blogspot.com


NOTAS:
[1] Este texto se escribe tras la primera vuelta, a pocas horas de la segunda vuelta, en la que, probablemente quedará apuntalado el candidato Bolsonaro.
[4] “El error de la dictadura fue torturar y no matar”. Declaraciones en entrevista con la radio Jovem Pan, junio del 2016, https://www.nacion.com/el-mundo/politica/las-frases-celebres-de-jair-bolsonaro-candidato/53YWTQ46KNCHLHGJCBB3BLVGGE/story/
[5]“En el período de la dictadura, hubieran tenido que fusilar a unos 30.000 (...) hubiese sido una gran ganancia para la nación” Declaraciones difundidas por TV Bandeirantes, mayo de 1999 https://www.nacion.com/el-mundo/politica/las-frases-celebres-de-jair-bolsonaro-candidato/53YWTQ46KNCHLHGJCBB3BLVGGE/story/
[8] Hasta el gobierno de Lula se pronunció en contra de la derogación de la ley de Amnistía del 79, derogación que pedían víctimas y defensores de DDHH, en abril de 2010. Estos son los favores que la socialdemocracia le hace al capitalismo y su aparato represivo, favores que, como en este caso, ni siquiera le son suficientes para evitar la orden de persecución en su contra, cuando la burguesía decide alistar al fascismo. “La mayoría de los jueces de la Corte votaron en contra del pedido de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), que pretendía que se reinterpretara la Ley para poder juzgar a quienes cometieron torturas durante los años de represión. (…) El gobierno de Lula da Silva se había pronunciado en contra de la derogación de la Ley. El mandatario afirmó que lo importante "no es sancionar a los militares, sino recuperar la historia de aquellos que fueron perseguidos".”

[14] “Dios encima de todos. No existe esa historita de Estado laico, no. El Estado es cristiano y quien esté en contra, que se mude. Las minorías tienen que plegarse a las mayorías” (mitin en Paraíba, febrero del 2017). https://www.nacion.com/el-mundo/politica/las-frases-celebres-de-jair-bolsonaro-candidato/53YWTQ46KNCHLHGJCBB3BLVGGE/story/

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