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10.11.2020

De la barbarie colonial al presente de saqueo capitalista: Abya Yala en lucha


De la barbarie colonial al presente de saqueo capitalista: Abya Yala en lucha

Por Cecilia Zamudio

El 12 de octubre de 1492 inició la colonización mediante la cual fue perpetrada la gigantesca acumulación capitalista originaria, que impulsó la revolución industrial y la supremacía europea a nivel mundial y que arrojó a los pueblos del Abya Yala a siglos de saqueo colonial y posteriormente a siglos de neocolonialismo y saqueo capitalista. Del genocidio y saqueo perpetrados durante la colonia, la aristocracia y la burguesía europea acumularon una fortuna sin precedentes, que propulsaría a Europa como metrópoli capitalista. La colonia poblacional inglesa que hoy se conoce como Estados Unidos, también se propulsaría como metrópoli capitalista en base al esclavismo y a la política expansionista de su burguesía que asumiría la continuidad depredadora contra el resto del continente. Las mayores fortunas mundiales se constituyeron mediante el genocidio, la deportación, la esclavización y el saqueo. Las actuales relaciones geopolíticas entre metrópolis capitalistas y periferias del capitalismo, tienen un origen histórico marcado en sangre. La clase explotadora en el continente americano, de norte a sur, es la descendiente directa de la barbarie colonial y es cómplice del saqueo que perpetra el capitalismo transnacional (fortunas esclavistas siguen imperando, junto a nuevos saqueadores). El mayor genocidio de la Historia es "festejado" bajo un sistema heredero de la barbarie colonial. El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza”, escribía Marx. Los pueblos del mundo debemos conocer la Historia para comprender el presente y ser capaces de transformarlo.

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4.16.2019

Notre Dame y los bombardeos imperialistas: un doble rasero que quiebra humanidad


Notre Dame y los bombardeos imperialistas: un doble rasero que quiebra humanidad


Por Cecilia Zamudio


Es triste, sí, que se haya incendiado Notre Dame de París; pero más triste es que Francia, junto a los EEUU y demás países imperialistas, bombardeen países por todo el Orbe, con desconcertante facilidad para masacrar millones de personas, destruir patrimonio histórico de la humanidad de más extensión y antigüedad incluso que Notre Dame, destruir escuelas, hospitales e infraestructura vital para la salubridad, utilizar uranio empobrecido y dejar decenas de miles de amputados y unos índices de cáncer descomunales en aquellos países que bombardean y torturan a través de mercenarios por ellos fomentados (como el ISIS o como los supuestos "rebeldes libios")... Y todo para saquear hasta la médula los recursos de los países invadidos. Porque esa fiera que invade y pisotea, lleva las fauces ávidas del capitalismo transnacional.

Los medios de la Dictadura del Capital hoy dictan que hay que rasgarse las vestiduras por la catedral de París, pero en cambio cuando los países imperialistas bombardean otros países día y noche, truncando vidas y exterminando sueños, esos mismos medios del Capital dictan que hay que "aplaudir" lo que cínicamente llaman "bombardeos humanitarios", dictan que hay que aplaudir invasiones y saqueo. Y por supuesto, la destrucción de patrimonio cultural de la humanidad, para los medios del Capital, parece no importar en lo más mínimo, a menos que se produzca en una metrópoli capitalista. 


La destrucción de patrimonio cultural de la humanidad no es digna de ser mencionada por los medios del Capital, si esta se produce a manos de marines estadounidenses que roban ávidos los tesoros de Bagdad, si esta se produce por los bombardeos de la OTAN, o por los mercenarios fanáticos sembrados por el imperialismo europeo y estadounidense en numerosos países.  Poco le importan a los medios del Capital los sublimes monumentos Libios que se alcanzaron a salvar de los bombardeos de los "aliados", y que hoy corren peligro a manos de los fanáticos implantados allí por la brutalidad del imperialismo. Los mercenarios armados y entrenados por EEUU, ni bien tomaron el poder en Libia instauraron la Ley religiosa de la Sharía, de extrema crueldad con las mujeres y destructiva con la diversidad de la cultura libia, bajo los aplausos enérgicos de la UE y EEUU, que aclamaron lo que cínicamente llamaron "democracia". Poco les importó a los medios del Capital transnacional, cuando el imperialismo europeo y estadounidense descargó toneladas de bombas arrasando monumentos antiquísimos, y destruyendo incluso la colosal obra del Gran Río Artificial, que iba a llevar las aguas del Acuífero Nubio al desierto, bajo la lógica de la solidaridad entre los países de África. El FMI prefiere que los países azotados por la sequía y la desertificación sigan endeudándose en condiciones leoninas, antes que haber permitido que la Libia de Gadafi reverdeciera parte del desierto. 

Lo que al imperialismo europeo y estadounidense le interesaba en Libia, era poder saquear los enormes recursos petroleros libios, controlar el Acuífero Nubio, y poder llevarse las inmensas reservas de oro libias; nunca la motivación real del imperialismo fue el pueblo libio, que martirizó hasta más no poder. El pueblo libio y los demás africanos radicados o de paso por Libia, hasta hoy siguen padeciendo el terror del régimen marioneta instaurado tras la invasión por las potencias imperialistas.


Poco les importa la destrucción del patrimonio cultural de la humanidad a los medios del Capital, si esta se produce por las "expediciones punitivas" de los autoproclamados "policías del mundo", descargando sus bombas y mercenarios sobre la magnificencia perdida para siempre de Palmira o de Alepo (Siria), sobre las preciosas Hatra, Mosul y Nimrud descuartizadas (Irak), sobre Saná supliciada (Yemen); poco les importa a los medios del Capital que los mercenarios del imperialismo estadounidense y europeo, adiestrados en fanatismo para sembrar el caos controlado, destruyan patrimonio en Tombuctú (Mali) o en Bamiyan (Afganistán), por citar solo dos ejemplos.  Y los seres humanos lacerados, torturados, amputados y empujados a los caminos del éxodo, importan menos todavía a ojos de esos medios cuyos dueños atesoran también en base al saqueo y la explotación... queda claro que para los imperios los seres humanos son menos importantes que la acumulación capitalista.

Los medios de la Dictadura del Capital hoy dictan que hay que rasgarse las vestiduras por la catedral de París, los televisores se llenan de católicos rezando frenéticos; se intenta tapar, con el show mediático, la protesta social contra la precariedad cada vez más acuciante a la que el capitalismo empuja a la población mundial, se hace una colecta que en pocas horas reúne sumas faraminosas para Notre Dame... Y mientras tanto Notre Humanité et Notre Planète (nuestra humanidad y planeta) siguen luchando, sin ser televisados, por sobrevivir al capitalismo y su barbarie; y mientras tanto siguen los bombardeos imperialistas fragmentando por los aires las vidas de millones de niños, sigue siendo impartido el adiestramiento en técnicas de tortura en las bases militares estadounidenses, siguen su accionar los marines, los mercenarios y paramilitares sembrados por el imperialismo por todo el planeta, desgarrando comunidades, masacrando tercas y siempre renovadas resistencias al saqueo capitalista, exterminando selvas y pueblos indígenas, arrinconando poblaciones al destierro... sigue la voracidad multinacional pulverizando montañas y secuestrando ríos, haciendo crecer hambrunas y sepelios...  sigue la guerra constante que la clase explotadora le hace a la clase explotada, pero eso, para los medios del Capital, no merece rasgarse las vestiduras.


Doble rasero e infamia sin límites, colonización mental para avalar la barbarie y el saqueo que perpetra el imperialismo.

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10.10.2018

12 de Octubre: Genocidio y Saqueo, hito histórico de la acumulación capitalista originaria



12 de Octubre: Genocidio y Saqueo, hito histórico de la acumulación capitalista originaria



El 12 de Octubre marca un hito en la Historia del genocidio, del saqueo y la explotación: no hay nada que celebrar, y sí mucho por luchar. El colonialismo europeo perpetró el genocidio más brutal de la historia de la humanidad en el continente que hoy se conoce como “América”: exterminó al 90% de sus habitantes tan solo en el primer siglo y medio de invasión (90 millones de personas). La colonización europea blandió “la espada y la cruz”: desgarrando los cuerpos de los rebeldes con las espadas y la pólvora, amputando culturas y lacerando identidad con la imposición de la religión católica. La religión católica fue impuesta a sangre y fuego, siendo un instrumento de dominación de largo alcance, que hasta hoy aliena y somete. Los europeos se adueñaron de las tierras y riquezas del Abya Yala, violaron y saquearon, con el pretexto de que "Dios" así lo dispuso; entraban a saquear con un documento llamado el "Requerimento", que imponían a golpe de terror. Los niños indígenas que sobrevivieron a las masacres fueron educados en la religión católica, siendo descuartizado todo el que la cuestionara.



El objetivo de la colonización fue el saqueo y la explotación. Consta en el Archivo de Indias, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a Sanlúcar de Barrameda en España, 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.  Cientos de culturas fueron arrasadas por los europeos, millones de obras de arte transformadas en lingotes, como pequeños ataúdes que todavía gritan de espanto y dolor. Los invasores establecieron un impuesto a ser pagado por los indígenas en kilos de oro y riquezas, por habitar el continente que siempre habían habitado.



Tan solo en el saqueo de Coricancha, o en el rescate al Inca Atahualpa pagado a los secuestradores europeos, se evidencian los niveles de rapiña de los conquistadores. Pero ni el  pago por el rescate más caro que registra la historia humana, 41 toneladas de oro y 82 toneladas de plata, sirvió para evitar el asesinato de Atahualpa a manos de Pizarro. Masacres y felonía, codicia y tortura, es lo que celebran los que festejan el 12 de octubre.

Eduardo Galeano escribe, en  “Las Venas Abiertas de América Latina”, que tan solo el saqueo de la mina de Potosí le reportó a Europa unas ganancias descomunales, cuyo volumen en plata hubiera alcanzado para construir un puente de plata entre América y Europa (el volumen de plata saqueada que dio origen a esta metáfora de Galeano consta en registros). Otro puente se podría haber construido con los cadáveres de los indígenas esclavizados en la mina: 8 millones de indígenas fueron reventados de explotación por los españoles, en la primera etapa de saqueo de Potosí. Un indígena esclavizado en Potosí tenía una esperanza de vida de dos meses en promedio (luego de ese lapso esclavizado, fallecía, y los invasores lo reemplazaban por otro indígena esclavizado). Asimismo, la mina de Ouro Preto en Brasil se tragó la vida de millones de africanos y les reportó a los invasores capitales que serían decisivos para el capitalismo europeo. Al estar la Península Ibérica endeudada por causa de sus "guerras santas", los banqueros europeos cosechaban toda esa riqueza empapada en sangre humana y dolor.



El 12 de octubre significa igualmente el inicio de la deportación masiva de seres humanos perpetrada por los europeos desde África hacia América: al menos 33 millones de africanos fueron deportados, murieron dos tercios de ellos en los abominables trayectos, y el tercio sobreviviente fue esclavizado en el continente americano, así como sus descendientes durante siglos. La aristocracia y burguesía europea lograron la mayor acumulación de riquezas jamás vista, en base al saqueo del continente americano, en base a la deportación y esclavización de millones de seres humanos, en base al genocidio y la tortura. Esa acumulación de riquezas sin precedente, fue la que le permitió al imperialismo europeo cimentar su supremacía a nivel planetario, impulsar la revolución industrial, y erigirse hasta hoy como metrópoli del capitalismo. Los Estados Unidos, antigua colonia poblacional inglesa, se erigieron igualmente como potencia capitalista en base al trabajo esclavo. Entre las mayores fortunas de Europa y de Estados Unidos, siguen actualmente figurando los descendientes de esclavistas y banqueros que amasaron riquezas en base al genocidio y la esclavitud.



La acumulación capitalista originaria se fraguó del saqueo y el genocidio, como lo señala Marx: “El descubrimiento de los yacimientos de oro y plata de América, el exterminio, la esclavización y el sepultamiento en las minas de la población aborigen, el comienzo de la conquista y el saqueo de las Indias Orientales, la conversión del continente africano en cazadero de seres humanos para esclavizarlos: tales son los hechos que señalan los albores de la era de producción capitalista. Estos procesos representan factores fundamentales en el movimiento de la acumulación originaria”[1].



El 12 de octubre marca el inicio del saqueo del continente, que hasta hoy sigue empobreciendo a los pueblos de América, para llenar las arcas de los saqueadores. Hasta hoy las multinacionales siguen explotando montañas y envenenando ríos, hasta hoy siguen talando bosques y fomentando mercenarios paramilitares para perpetrar masacres contra el pequeño campesinado, con la finalidad de desplazarlo forzadamente de las tierras codiciadas. Hasta hoy sigue el imperialismo europeo y estadounidense urdiendo golpes de Estado (golpe en Brasil, Chile, Argentina, Honduras, desestabilización contra el Estado venezolano, y un largo etc.); hasta hoy sigue el imperialismo urdiendo planes de exterminio contra las y los revolucionarios (Plan Lasso, Plan Cóndor, Plan Baile Rojo, Plan Colombia, Plan Patriota, Plan México, etc.); hasta hoy sigue la injerencia imperialista apuntalando regímenes genocidas como el colombiano, por citar un ejemplo paradigmático de régimen del Terror funcional al saqueo capitalista, mantenido a punta de masacres y exterminio contra la reivindicación social y política de la clase explotada.



El actual saqueo capitalista es la continuación de una Historia de sangría. Pero la lucha sigue, y los pueblos del Abya Yala (América), lograremos nuestra verdadera y definitiva independencia cuando nos liberemos del capitalismo y su barbarie, del saqueo neocolonial que impera, de la clase explotadora local y transnacional. Los pueblos del mundo debemos conocer la Historia para comprender el presente y ser capaces de transformarlo: la lucha de la clase explotada mundial contra la clase explotadora, crece en unidad internacionalista.





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blog de la autora: www.cecilia-zamudio.blogspot.com

NOTAS:

[1]K. Marx, EL CAPITAL, Capitulo XXIV, La llamada acumulación originaria





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