5.11.2019

Ambientalistas y líderes sociales declarados “objetivo militar” por oponerse al saqueo capitalista



Ambientalistas y líderes sociales declarados “objetivo militar” por oponerse al saqueo capitalista

Por Cecilia Zamudio

 

«Hemos recibido cientos de amenazas de paramilitares que dicen que nos declaran objetivo militar porque nos oponemos al “desarrollo”. ¿Cuál desarrollo? Si en nombre de ese desarrollo esclavizaron a mi comunidad , en nombre de ese desarrollo nosotros hemos vivido en condiciones de empobrecimiento y es por eso que hemos decidido luchar por defender ese territorio». Francia Márquez.


La herramienta paramilitar perpetró un atentado contra la ambientalista y lideresa comunitaria afrodescendiente Francia Márquez, y contra una docena de activistas, mientras se encontraban en una reunión de la Minga, en Santander de Quilichao. Esto es el Terrorismo de Estado en Colombia: exterminio para servirle al capitalismo transnacional. 

Francia Márquez, lideresa social opositora al saqueo que multinacionales mineras y energéticas perpetran en Colombia, opositora a la devastación ambiental provocada en ríos del Cauca, luchadora incansable junto con su comunidad por el río Ovejas, expresaba en una reciente entrevista la correlación entre saqueo multinacional, crimen ambiental y crimen contra la salud de comunidades enteras: "El gobierno entregó, sin consultar a la comunidad, títulos de explotación minera a grandes empresas transnacionales(...) En territorios como el mío, la gente no tiene agua potable, tiene que esperar a que llueva para tomar agua o tiene que ir hasta el río. El agua que consumimos de esos ríos está envenenada. No sabemos cuánto mercurio tenemos en la sangre, ni siquiera tenemos acceso a una salud adecuada. La comida que nosotros vamos a estar produciendo en la comunidad también va a estar contaminada"[1]. 

Al lugar de la reunión en que se hallaba Francia Márquez con 16 personas más, llegó la herramienta paramilitar en la tarde del 4 de mayo: empezaron a disparar y lanzaron granadas. Los atacantes fueron repelidos por los esquemas de protección de los líderes sociales, resultando dos escoltas heridos [2]. Así actúa el Terrorismo de Estado para intentar acallar la reivindicación social y política contra el saqueo capitalista de Colombia.

Desde la firma de los llamados "acuerdos de paz", la guerra del capitalismo transnacional contra el pueblo colombiano sigue en aumento: van más de 600 líderes sociales [3] y más de 129 exguerrilleros asesinados por la herramienta paramilitar y militar del Estado colombiano [4] (el más reciente de ellos fue torturado a manos del ejército [5]). Centenares de sindicalistas, ambientalistas, maestros, líderes agrarios, estudiantiles, comunitarios, han sido asesinados por la herramienta paramilitar y militar para callar la protesta contra el saqueo capitalista de Colombia, para callar la oposición al empobrecimiento por despojo de las tierras y recursos... Asesinados para amarrar Colombia a la devastación que perpetran las multinacionales. 

Francia Márquez denuncia que en territorios riquísimos pero empobrecidos por el saqueo multinacional, la presencia del Estado es únicamente represiva: "Los niños no tienen acceso a educación de calidad, tienen unas escuelitas que están deterioradas. La gente ha sido desplazada, y hoy están en cordones de miseria de las grandes ciudades(...)"[6]. Colombia es el país del mundo con más desplazados internos [7]: más de 7,7 millones de personas han sido despojadas de sus tierras y desplazadas forzadamente por la herramienta paramilitar y militar, para vaciar de habitantes y de protestas las zonas más ricas del país. Las multinacionales explotan yacimientos mineros e intoxican la tierra en el agro-industrial, pulverizan montañas y privatizan ríos, hambreando a la población y asesinando a quienes se oponen al saqueo. El desplazamiento forzado sigue incrementándose en 2019.

“Somos descendientes de esclavos africanos. Vivimos de la minería artesanal y la agricultura. No somos dueños de la naturaleza, somos parte de ella”[8], expresó Francia Márquez. «Hemos recibido cientos de amenazas de paramilitares que dicen que nos declaran objetivo militar porque nos oponemos al “desarrollo”. ¿Cuál desarrollo? Si en nombre de ese desarrollo esclavizaron a mi comunidad , en nombre de ese desarrollo nosotros hemos vivido en condiciones de empobrecimiento y es por eso que hemos decidido luchar por defender ese territorio, lo cual implica poner en riesgo hasta la propia vida»[ibídem].

Según reportan, esta vez el atentado del Terrorismo de Estado no causó víctimas mortales, aunque psicológicamente la comunidad se encuentra afectada. En la reunión, acordada para sintetizar las reivindicaciones de la Minga contra el saqueo capitalista (reivindicaciones a presentar en la cita con el gobierno en mayo), se encontraban, además de Francia Márquez, Clemencia Carabalí, Sofía Garzón, Carlos Rosero, Víctor Moreno y otros líderes sociales y defensores de DDHH que hacen parte de ACONC, así como integrantes de ASOM y PCN [9]. 

Cada semana hay denuncias por atentados, amenazas e incluso asesinatos contra luchadores sociales. Muchas veces los crímenes son cometidos por encapuchados o motorizados a escasos metros de estaciones de policía o brigadas militares: esos "encapuchados", esos "hombres armados", son la herramienta paramilitar del Estado y multinacionales. No cesa el Terrorismo de Estado en Colombia. A punta de exterminio, las herramientas militares y paramilitares del Estado viabilizan el saqueo capitalista del país: asesinando, desapareciendo, encarcelando, forzando al destierro, amedrentando a toda persona que se opone al saqueo y la explotación, amputándole a Colombia sus hijas e hijos más solidarios, desintegrando la organización social. Es la guerra constante que perpetra la clase explotadora, el capitalismo transnacional, contra la clase explotada y contra la madre naturaleza. Capitalismo es Barbarie.
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Blog de la autora: www.cecilia-zamudio.blogspot.com 
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NOTAS:
[2] “Defensoría del Pueblo exigió garantías para que defensores puedan trabajar por sus comunidades”.
[3] Desde la firma del Acuerdo van más de 600 activistas sociales asesinados a manos de la herramienta paramilitar y militar del Terrorismo de Estado.
[4]129 ex-guerrilleros asesinados desde la firma del Acuerdo:
[7] Colombia: más de 7,7 millones de personas despojadas de sus tierras y desplazadas forzadamente por la herramienta paramilitar y militar, para vaciar de habitantes y de protestas las zonas más ricas. "Colombia es el país con más desplazados internos del mundo, según Naciones Unidas. Por encima de países del continente africano y asiático como Siria, que es el segundo país con más desplazados internos (6,2 millones), seguido de Sudán (5,2 millones), Irak (4,5 millones), Afganistán (3,12 millones) y Somalia (2,17 millones)".
[9] https://www.contagioradio.com/atentan-contra-lideresa-francia-marquez/?fbclid=IwAR2nx22XZCvyqXQ0xMcyhwb0uVkmKvugrZ5uV6CKBxNIVO8JdeQ3N7bn_lE
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5.04.2019

Colombia: Exterminio contra exguerrilleros y activistas, y manipulación de la verdad en la "Paz Sangrienta"




​Colombia: Exterminio contra exguerrilleros y activistas, y manipulación de la verdad en la "Paz Sangrienta"

 

Por Cecilia Zamudio

 

El atroz asesinato, precedido de tortura, contra el ex-guerrillero Dimar Torres por parte del ejército colombiano(1), nos convoca a cuestionamientos profundos acerca de si a la realidad objetiva de Terrorismo de Estado, corresponde seguir denominándola, en disociación absoluta, como "paz". Dimar Torres iba a ser padre, era activista comunitario. Los militares lo torturaron, lo mutilaron, arrojaron su cuerpo desnudo y su pene amputado. Esto es el Terrorismo de Estado en Colombia: perpetrando exterminio para servirle al capitalismo transnacional. Desde la firma de los llamados "acuerdos de paz", la guerra del capitalismo transnacional contra el pueblo colombiano sigue en alza: van más de 129 ex-guerrilleros asesinados (varios de sus familiares torturados, desaparecidos o asesinados)(2); además van más de 600 líderes sociales asesinados por la herramienta paramilitar o militar del Estado colombiano(3). Bajo la "Paz-Sangrienta", centenares de sindicalistas, maestros, líderes agrarios, estudiantiles, comunitarios, han sido asesinados por la herramienta paramilitar y militar para callar la protesta contra el saqueo capitalista de Colombia, para callar la oposición al saqueo que perpetran las multinacionales, para callar la reivindicación social contra la explotación y el empobrecimiento por despojo de las tierras y recursos.

En Colombia, al Capitalismo se le caen todas las caretas, dejando la abyección de su rostro al desnudo. Pero a esa barbarie, al Terrorismo de Estado que abre Colombia en canal al saqueo multinacional, insisten en llamarle cínicamente "paz".


La tortura y asesinato contra Dimar Torres ocurrió el 22 de abril de 2019. El ministro de "defensa", Guillermo Botero, intentó hacer creer que hubo un "forcejeo" en el que, supuestamente, Dimar habría intentado quitarle el arma a uno de los militares; pero el estado del cadáver, filmado y fotografiado, evidencia la mentira del "forcejeo". La comunidad del Catatumbo, región limítrofe con Venezuela, sorprendió a los militares todavía con el cadáver, cuando se disponían a desaparecerlo en una fosa. Con gran valentía la comunidad campesina encaró unida a los asesinos y logró grabar incluso vídeos de los militares junto al cuerpo desnudo y torturado: "Le había sido mutilado su órgano genital, tenía marcas en las manos y las piernas y varios golpes en el cuerpo. Su cráneo quedó desfigurado, al parecer por el impacto del proyectil que habría terminado con su vida"(4).

Ante los vídeos que se lograron hacer públicos y los numerosos testigos que sorprendieron a los militares terminando su crimen, el ministro de "defensa" se tuvo que retractar de su primer intento de gruesa mentira con la fábula del "forcejeo", pero siguió con insidia en su intento de criminalizar a la víctima de atroces torturas y homicidio. Por otro lado, un General tuvo que reconocer, ante lo abrumador de la evidencia, que el asesinato fue cometido por militares, claro que lo hizo para aducir que "el crimen no fue resultado de una acción militar"(5), e introducir la versión de la "manzana podrida". La cortina de humo de la "manzana podrida" fue enseguida replicada por todos los medios masivos. Ese general está investigado por ejecuciones extrajudiciales: "El comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano, general Villegas, tiene un proceso judicial por “falsos positivos" (ibídem).


El ejército de Colombia es el autor de miles de ejecuciones extrajudiciales, con al menos 5000 casos documentados de asesinatos de niños y jóvenes campesinos, asesinados para hacerlos pasar por "guerrilleros muertos en combate"; siendo incluso otorgadas recompensas por cadáver de insurgente asesinado (directiva 029 y otros decretos). Así de crudo es el Terrorismo de Estado; pero resulta que, cuando son demasiado enormes las evidencias de las ejecuciones extrajudiciales, de las torturas y las violaciones contra adultos y niños (recordar el caso de los tres hermanitos de Arauca violados hasta la muerte por militares para aterrorizar a la población), el ejército siempre recurre a decir que "son hechos cometidos por manzanas podridas dentro del ejército", pero que "el canasto de manzanas está sano"... Pensar que un ejército que asesina por miles, que tortura y desaparece por miles, es un "canasto sano", es no querer ver que hay una planificación Estatal, que hay una ejecución del Terrorismo de Estado como mecanismo de control social. No son "manzanas podridas", es un Estado al servicio del capitalismo transnacional, que practica exterminio contra la reivindicación social y política a través de su herramienta militar y de su herramienta paramilitar. No son "manzanas podridas", es un ejército entrenado en Terrorismo de Estado en bases y escuelas militares estadounidenses.

Pero la fábula macabra avanza pisando la realidad, asesinando doblemente a las víctimas con la mentira que confunde y participa de perpetuar el exterminio.

En este caso, designaron entre los asesinos materiales a uno de ellos que cargaría (si es que no queda impune) con las culpas de varios asesinos materiales y con la culpa de los ingenieros del Terror. Por supuesto queda intocado el problema de fondo: hay una planificación del Exterminio. La cosa quedó en que UN militar sería juzgado, se trata del Cabo Daniel Eduardo Gómez, que es presentado como "la manzana podrida". Los padres de Dimar Torres, ambos ancianos que dependían de él, recogen su corazón roto en medio de tanta crueldad. El padre de Dimar espera que al único militar acusado “tampoco le vayan a dar casa por cárcel”. “Queremos justicia, y que no lo vayan a tener por ahí un mes (preso) y luego para afuera"(6).

No obstante todo lo anterior, de manera surrealista, Pablo Catatumbo, exguerrillero parte de la cúpula del partido de la Rosa (partido FARC), expresó: "El general Diego Villegas reconoció que hubo un error por parte de un integrante del Ejército. Quiero destacar la gallardía del Ejército de explicar lo que pasó y manifestar que este tipo de cosas no volverán a pasar. Eso da confianza a todos"(7). Nótese el "un error", por parte de "UN integrante del ejército": torturar, amputar el pene, disparar cuatro veces a quemarropa no puede ser meramente calificado de "un error", puesto que queda clara la saña; es también bastante evidente que "UN" militar no pudo realizar esa barbarie solo, de hecho la comunidad sorprendió a varios militares con el cadáver "con signos de mutilación genital"(8) y una fosa recién cavada. "Las crudas imágenes que la propia comunidad grabó"(ibidem) lograron ser difundidas.

Produce desconcierto que sea un ex-guerrillero, hoy senador, que exprese palabras que minimizan el tenor de un Crimen de Estado que se inscribe en la continuidad de un exterminio, intentando reducir los hechos a una "manzana podrida". Por supuesto la prensa replica a saciedad lo de la supuesta "gallardía" del ejército (siempre bienvenidas en la prensa del Capital, las loas al aparato represivo). Toda contribución al tinglado de la impunidad para los crímenes de Estado es mediatizada.

En cuanto a eso de que las declaraciones del General "dan confianza a todos"... A estas alturas del Exterminio, cabe preguntarse si los ex-guerrilleros hoy desarmados (que viven en las regiones militarizadas en las que constantemente los campesinos son hostigados por el ejército y su herramienta paramilitar) se llenan verdaderamente de "confianza" con las palabras de un general, o si pesan más las torturas padecidas por uno de sus compañeros, o si pesa más el asesinato de un bebé de ex-guerrilleros(9), o la violación contra la madre de un ex-guerrillero (como también ha ocurrido en estos tiempos de tinieblas que cínicamente llaman "paz"), o si pesan más los 129 ex-guerrilleros exterminados desarmados, y los más de 600 líderes sociales asesinados desde la firma del llamado "acuerdo de paz". Intentar apuntalar "confianza" desde el martilleo de consignas que van en contravía de la realidad objetiva, intentar apuntalar "confianza" en las fuerzas militares que agreden al pueblo, parece una disociación macabra. El caso colombiano resulta paradigmático en cuanto al horror capitalista, y también en cuanto a niveles de alienación.

La clase explotadora nos hace una guerra cotidiana a los pueblos, una guerra de hambreamiento, explotación y saqueo, y también una guerra represiva, brutal y descarnada. Necesitamos cambiar este sistema aberrante, y eso no se hará sin consciencia. El problema es que la clase explotadora domina mediante la violencia y la alienación, y las fábulas de Paz-Estafa son parte de esa alienación. En Colombia, los tanques de pensamiento de la USAID y de la UE hicieron tantos o más estragos que los bombardeos perpetrados por el ejército; de hecho el Plan Colombia y el Plan Patriota (y todos los planes diseñados por el Pentágono) siempre han contemplado hacerle la guerra al pueblo en todos los terrenos. En el terreno físico, con bombas, con Terrorismo de Estado, con herramienta militar y paramilitar, con descuartizamientos de seres humanos y violaciones en la plaza pública de los poblados para intentar paralizar de miedo a la población, para desplazarla y vaciar de habitantes y protesta las zonas codiciadas por multinacionales; y también en el terreno ideológico, alistando todos los tanques de pensamiento y los dineros de la USAID contra el análisis profundo de la realidad, contra la capacidad de percepción de las raíces estructurales de la injusticia, contra el derecho a luchar por condiciones de vida dignas, contra la reivindicación de Justicia Social. 

La represión sangrienta le permite a la burguesía colombiana y a la burguesía transnacional una acumulación capitalista colosal: la clase explotadora adelanta el saqueo de Colombia exterminando la protesta contra la explotación y contra el saqueo capitalista. Hay en Colombia más de 7,7 millones de personas despojadas de sus tierras y desplazadas forzadamente por la herramienta paramilitar y militar, para vaciar de habitantes y de protestas las zonas más ricas del país (10). Colombia es el país del mundo con más desplazados internos: las multinacionales explotan los yacimientos mineros pulverizando montañas y privatizando ríos, hambreando a la población y asesinando a quienes se oponen a tal devastación. El desplazamiento forzado sigue en auge en 2019. En este contexto brutal de guerra económica, de guerra de despojo, de guerra de la clase explotadora contra la clase explotada, la burguesía no da tregua tampoco en la guerra mediática e ideológica.

El intento de minimizar el Crimen de Estado contra Dimar Torres, no termina: "el fiscal Martínez dijo que Torres no fue “castrado”, como se dio a conocer en un primer momento, pese a que al cuerpo le cercenaron su órgano sexual y lo pusieron sobre su pecho"(11). Parece no haber límites para intentar hacer malabarismos con la realidad. Sin embargo, pese a las amenazas, la comunidad testificó de las torturas, y en los vídeos se ve el cuerpo desnudo mutilado.

Los militares y la herramienta paramilitar mutilan los cuerpos de aquellas y aquellos que claman por Justicia Social; los tanques de pensamiento y los medios del Capital mutilan la capacidad de analizar la realidad, alienan y cercenan la consciencia de clase.



La manipulación y el ostracismo perpetúan el genocidio contra el pueblo colombiano. Ahora está "de moda" repetir consignas vacías mientras sigue implacable el exterminio, mientras sigue el saqueo multinacional que hambrea y extermina poblaciones enteras, como en el caso de los indígenas Wayú, que están muriendo de física hambre y sed, porque un consorcio multinacional se apropió del río Ranchería para perpetrar el saqueo de la mayor mina de carbón a cielo abierto del mundo. No es un tema "de moda" la laceración contra todo un pueblo. "Solamente" hay descalzos y descalzas de la tierra, luchando dignidad: eso no está de moda en los "progresismos" que dan lecciones a los pueblos para que salgan de las selvas en lucha, para que se rindan con las manos desnudas a la tortura militar, para que no entorpezcan la acumulación capitalista de transnacionales y latifundio.

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NOTAS:

(2) 129 ex-guerrilleros asesinados desde la firma del Acuerdo:
(3) Desde la firma del Acuerdo van más de 600 activistas sociales asesinados a manos de la herramienta paramilitar y militar del Terrorismo de Estado.
Hasta el 10 de enero 2019 eran 566 líderes sociales asesinados desde 2016, Indepaz.
(4) "Le había sido mutilado su órgano genital, marcas en las manos y las piernas y varios golpes en el cuerpo(...)".
(5)"El oficial es investigado por su posible participación en la ejecución extrajudicial de Ómer Alcides Villada, en 2008(...)" Además expresó que "el crimen no fue resultado de una acción militar".
(6) “Queremos justicia(...)"
(7) Escribió Pablo Catatumbo el 28 de abril:
(8) "Los vecinos encontraron su cadáver, con signos de mutilación genital, junto a integrantes del Ejército. Las crudas imágenes que la propia comunidad grabó(...)"
(9) Asesinato de un bebé, hijo de ex-guerrilleros:
(10) Hay en Colombia más de 7,7 millones de personas despojadas de sus tierras y desplazadas forzadamente por la herramienta paramilitar y militar, para vaciar de habitantes y de protestas las zonas más ricas. "Colombia se posiciona como el país con más desplazados internos del mundo, según Naciones Unidas. Por encima de países del continente africano y asiático como Siria, que es el segundo país con más desplazados internos (6,2 millones de desplazados), seguido de Sudán (5,2 de desplazados), Irak (4,5 millones de desplazados), Afganistán (3,12 millones de desplazados) y Somalia (2,17 millones de desplazados)".
(11) "El fiscal Humberto Martínez dijo que Torres no fue “castrado”, como se dio a conocer en un primer momento, pese a que al cuerpo le cercenaron su órgano sexual y lo pusieron sobre su pecho".
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4.16.2019

El asesinato del bebé Samuel, la Paz Estafa, y el despertar del espejismo


El asesinato del bebé Samuel, la Paz Estafa, y el despertar del espejismo

Por Cecilia Zamudio

Abril 2019, el plan de Exterminio que aplica el capitalismo transnacional contra Colombia, acabó también con la vida del bebé Samuel González Pushaina, de tan sólo siete meses, hijo de exguerrilleros (1).

El Estado colombiano adelanta Exterminio contra toda persona que eleve la reivindicación social y política contra el saqueo capitalista de Colombia (país muy rico pero empobrecido por el saqueo multinacional). Los niños, los ancianos, los bebés, las familias, son también víctimas del exterminio que busca callar a quienes han osado y osan elevar sus voces por la Justicia Social. El actual régimen de Duque es la continuidad de décadas de Terrorismo de Estado, perpetrado por los militares y sus paramilitares, bajo directrices estadounidenses, contra la población colombiana.

El régimen de Santos logró desmovilizar a la mayor guerrilla del continente, para que las multinacionales pudieran explotar a sus anchas territorios que antes no podían saquear debido a la presencia guerrillera. La USAID y las presiones de la socialdemocracia internacional lograron desmovilizar a esa guerrilla, para quitar una importante barrera de contención al imperialismo estadounidense en la región, para que fueran masacrados las y los guerrilleros desarmados, para que prosiguiera campante el Exterminio estatal contra la organización social y política de la clase explotada, el Exterminio contra sindicalistas, maestros, líderes comunitarios, agrarios, estudiantiles, indígenas, afrodescendientes, etc. 

Desde la firma del supuesto "Acuerdo de paz", que algunos ya llaman Paz-Estafa o Pax Romana, van más de 600 activistas sociales asesinados a manos de la herramienta paramilitar y militar del Terrorismo de Estado en Colombia (2). A ello hay que sumarle el centenar largo de ex-guerrilleros asesinados desarmados, todos masacrados tras la trampa mortal del supuesto "acuerdo de paz". Hay que sumarle también los comuneros indígenas asesinados por el ejército y la herramienta paramilitar para reprimir la gigantesca Minga indígena de 2019 (paro de un mes, con 20.000 indígenas movilizados en protesta contra el brutal saqueo capitalista de los recursos, contra la voracidad transnacional, contra el exterminio) (3). La represión sangrienta le permite a la burguesía colombiana y a la burguesía transnacional una acumulación capitalista colosal: la clase explotadora adelanta el saqueo de Colombia quitándose de en medio la protesta contra la explotación y contra el saqueo capitalista. Hay en Colombia más de 7,7 millones de personas despojadas de sus tierras y desplazadas forzadamente por la herramienta paramilitar y militar, para vaciar de habitantes y de protestas las zonas más ricas de Colombia (4). Colombia es el país del mundo con más desplazados internos: las multinacionales explotan los yacimientos mineros pulverizando montañas y privatizando  ríos, hambreando a la población y asesinando a quienes se oponen a tal devastación y latrocinio. El desplazamiento forzado sigue en auge en 2019. El crimen de Estado de la desaparición forzada sigue persistente en 2019, como lo señaló el CICR, recordando que en Colombia ese crimen de Estado ha causado cuatro veces más víctimas que en Argentina bajo la dictadura (5).

La noticia del asesinato del bebé Samuel González Pushaina, de tan sólo siete meses, hijo de un exguerrillero y una exguerrillera, ambos indígenas Wayú, ambos tiroteados desarmados en un ataque perpetrado por la herramienta paramilitar, que irrumpió disparando con armas largas en la casa de la bisabuela, donde se encontraba reunida la familia, llega como hachazo en el alma. Los padres están heridos en piernas y abdomen, el bebé murió desangrado a pesar de que luchó por su vida.

Sabemos, desde el alma hecha trizas, que seguirán llegando en despedida los nombres de aquellas y aquellos que le son amputados a nuestro pueblo por la herramienta represiva de los que pulverizan montañas y capitalizan sobre muertos y gritos... Porque a la barbarie desatada por el capitalismo transnacional en Colombia, tristemente no le ponen fin papeles firmados, sino que hacen falta cambios estructurales profundos, ya que lo que está en juego para los buitres capitalistas son gigantescas ganancias sobre la tortura de un pueblo. 

El asesinato de Samuel, otro tangible dolor de la Paz-Estafa, se produjo en la Guajira, región que padece toda la extensión del saqueo capitalista: allí mueren anualmente miles de niños de hambre y miseria, y allí se encuentra la mayor mina de carbón a cielo abierto del mundo, El Cerrejón, que es saqueada por las multinacionales BHP Billiton, Glencore, y Anglo American. Para saquear la mina, estas multinacionales desviaron todo un río (el río Ranchería), asesinando así de sequía y hambre a una región entera. El consorcio que explota el Cerrejón extrae 17 millones de litros de agua al día del Río Ranchería (6). Miles de niños Wayú han fallecido de física hambre y de enfermedades asociadas a la carencia de agua potable: 14.000 asesinados por el hambreamiento que causa el saqueo multinacional, denunciaba el líder indígena Armando Valbuena en 2015 (7), 4.770 niños fallecidos, reportados ante la Corte Constitucional en 2018 (8), y sigue la hecatombe. 

Pero para los siniestros malabaristas de la palabra "paz", para los que capitalizan lingotes en sus helvéticos bancos (como miles de pequeños ataúdes), que mueran los niños por miles es un "detalle sin importancia", mientras el carbón siga saliendo en gigantescos barcos hacia EEUU o la UE, para satisfacer su aberrante consumo energético: que puedan fagocitar a América Latina, África y Asia "en paz, sin revolucionarios que trastoquen tal saqueo", es la consigna de los entrampadores de pueblo.

Lamentablemente, el trabajo de la USAID, de sus tanques de pensamiento, las presiones de la Iglesia y de la socialdemocracia colombiana, regional e internacional, lograron imponer una siniestra y carnicera Paloma de Troya en lugar de la Justicia Social, y hacer olvidar que no hay "reconciliación interclasista" posible. Porque hay un antagonismo fundamental entre clase explotadora y clase explotada, pues la clase explotadora saquea la naturaleza y explota a las mayorías, cada día más empobrecidas. Tristemente, la combinación entre Terrorismo de Estado (asesinando a las y los más lúcidos), y el incesante trabajo alienante de los tanques de pensamiento de la USAID y de la UE, lograron un vaciamiento ideológico y un descalabro histórico que paga muy caro la clase explotada, esa clase explotada a la que, en parte, le hicieron creer que "disfraz es sustancia", le hicieron creer en los falaciosos conceptos de "paz" de la burguesía (para la burguesía la "paz" es el sometimiento del pueblo), cuando en realidad el verdadero nombre de la Paz es Justicia Social. 

La tortura que padece el pueblo colombiano a manos de un Estado al servicio del capitalismo transnacional, viene frenando el desarrollo histórico a punta de exterminio sistemático, bombardeos, paramilitarismo y masacres: es la Dictadura del Capital, apuntalada en la farsa electoral. Pero la dignidad es terca, y el pueblo no se rinde ante tanta infamia. Y los engaños de la burguesía, por devastadores que sean, así como sus planes de Exterminio, solo retrasan la definitiva independencia; esa libertad por siglos luchada será el mejor abrazo de un pueblo que certeramente se liberará del capitalismo y su barbarie. Demasiada sangre regada de las y los mejores hijos de Colombia, abona la tierra de un rojo rebelde que germinará en futuro. Este pueblo golpeado y conducido al altar del sacrificio engañando sus sinceros anhelos, siempre despierta, y no cerrará su empeño en más espejismos, no confundirá más las Palomas de Troya con la verdadera Paz que es la Justicia Social, no depositará confianzas en más quimeras crueles, mientras torturan al pueblo de hambre, despojo, desplazamiento forzado, destierros, cárceles, injerencia estadounidense y motosierra paramilitar.



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NOTAS:

(2). Desde la firma del "Acuerdo de paz", van más de 600 activistas sociales asesinados a manos de la herramienta paramilitar y militar del Terrorismo de Estado en Colombia. 39 líderes sociales asesinados en 2019, hasta inicios de abril.

Hasta el 10 de enero 2019 eran 566 líderes sociales y Defensores de Derechos Humanos asesinados desde 2016, según el Indepaz.

(3). Masacre de guardia indígena en Dagua, Valle del Cauca, 8 comuneros asesinados.

9 asesinados a 22 de marzo, numerosos heridos, represión brutal de la fuerza pública.

(4). Hay en Colombia más de 7,7 millones de personas despojadas de sus tierras y desplazadas forzadamente por la herramienta paramilitar y militar, para vaciar de habitantes y de protestas las zonas más ricas. "Colombia se posiciona de nuevo como el país con más desplazados internos del mundo, según datos del Alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos Humanos (Acnur). Colombia tiene cerca de 7,7 millones de desplazados internos, cifra que está por encima de países del continente africano y asiático que conviven con este flagelo como Siria, que según las últimas estadísticas es el segundo país con más desplazados internos (6,2 millones de desplazados), seguido de Sudán (5,2 de desplazados), Irak (4,5 millones de desplazados), Afganistán (3,12 millones de desplazados) y Somalia (2,17 millones de desplazados)".

(5). El crimen de Estado de la desaparición forzada sigue persistente. 

"Contraria a la creencia de que los desplazamientos masivos eran cuestión del pasado, el Jefe del CICR para Colombia afirmó que presenciaron un aumento del 90% en la cantidad de personas desplazadas entre 2017 y 2018, alcanzando 27.780 eventos de desplazamiento masivos (es decir, de 10 o más familias)."

"Desaparición forzada, un fenómeno de ayer y de hoy. Colombia podría tener entre 3 y 4 veces la cantidad de desaparecidos durante la dictadura en Argentina, Harnisch insistió en la necesidad de hacer un esfuerzo en la búsqueda; al tiempo que expresó su preocupación ante la utilización de la desaparición forzada como elemento de control a las comunidades".

(6). "La empresa en sus planes de manejo señala que diariamente necesita 17 millones de litros extraídos del Río Ranchería (...) mientras el consumo promedio de una persona al día en la alta Guajira, según datos del PNUD, es de 0,7 litros de agua no tratada".

(7). 14.000 asesinados por el hambreamiento que causa el saqueo multinacional, denunciaba el líder indígena Armando Valbuena en 2015.
El río que se robaron, privatización provoca 14 mil muertes : https://www.youtube.com/watch?v=V0lSITRieDw



(8). 4.770 niños Wayú fallecidos, denuncia 2018

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Notre Dame y los bombardeos imperialistas: un doble rasero que quiebra humanidad


Notre Dame y los bombardeos imperialistas: un doble rasero que quiebra humanidad


Por Cecilia Zamudio


Es triste, sí, que se haya incendiado Notre Dame de París; pero más triste es que Francia, junto a los EEUU y demás países imperialistas, bombardeen países por todo el Orbe, con desconcertante facilidad para masacrar millones de personas, destruir patrimonio histórico de la humanidad de más extensión y antigüedad incluso que Notre Dame, destruir escuelas, hospitales e infraestructura vital para la salubridad, utilizar uranio empobrecido y dejar decenas de miles de amputados y unos índices de cáncer descomunales en aquellos países que bombardean y torturan a través de mercenarios por ellos fomentados (como el ISIS o como los supuestos "rebeldes libios")... Y todo para saquear hasta la médula los recursos de los países invadidos. Porque esa fiera que invade y pisotea, lleva las fauces ávidas del capitalismo transnacional.

Los medios de la Dictadura del Capital hoy dictan que hay que rasgarse las vestiduras por la catedral de París, pero en cambio cuando los países imperialistas bombardean otros países día y noche, truncando vidas y exterminando sueños, esos mismos medios del Capital dictan que hay que "aplaudir" lo que cínicamente llaman "bombardeos humanitarios", dictan que hay que aplaudir invasiones y saqueo. Y por supuesto, la destrucción de patrimonio cultural de la humanidad, para los medios del Capital, parece no importar en lo más mínimo, a menos que se produzca en una metrópoli capitalista. 


La destrucción de patrimonio cultural de la humanidad no es digna de ser mencionada por los medios del Capital, si esta se produce a manos de marines estadounidenses que roban ávidos los tesoros de Bagdad, si esta se produce por los bombardeos de la OTAN, o por los mercenarios fanáticos sembrados por el imperialismo europeo y estadounidense en numerosos países.  Poco le importan a los medios del Capital los sublimes monumentos Libios que se alcanzaron a salvar de los bombardeos de los "aliados", y que hoy corren peligro a manos de los fanáticos implantados allí por la brutalidad del imperialismo. Los mercenarios armados y entrenados por EEUU, ni bien tomaron el poder en Libia instauraron la Ley religiosa de la Sharía, de extrema crueldad con las mujeres y destructiva con la diversidad de la cultura libia, bajo los aplausos enérgicos de la UE y EEUU, que aclamaron lo que cínicamente llamaron "democracia". Poco les importó a los medios del Capital transnacional, cuando el imperialismo europeo y estadounidense descargó toneladas de bombas arrasando monumentos antiquísimos, y destruyendo incluso la colosal obra del Gran Río Artificial, que iba a llevar las aguas del Acuífero Nubio al desierto, bajo la lógica de la solidaridad entre los países de África. El FMI prefiere que los países azotados por la sequía y la desertificación sigan endeudándose en condiciones leoninas, antes que haber permitido que la Libia de Gadafi reverdeciera parte del desierto. 

Lo que al imperialismo europeo y estadounidense le interesaba en Libia, era poder saquear los enormes recursos petroleros libios, controlar el Acuífero Nubio, y poder llevarse las inmensas reservas de oro libias; nunca la motivación real del imperialismo fue el pueblo libio, que martirizó hasta más no poder. El pueblo libio y los demás africanos radicados o de paso por Libia, hasta hoy siguen padeciendo el terror del régimen marioneta instaurado tras la invasión por las potencias imperialistas.


Poco les importa la destrucción del patrimonio cultural de la humanidad a los medios del Capital, si esta se produce por las "expediciones punitivas" de los autoproclamados "policías del mundo", descargando sus bombas y mercenarios sobre la magnificencia perdida para siempre de Palmira o de Alepo (Siria), sobre las preciosas Hatra, Mosul y Nimrud descuartizadas (Irak), sobre Saná supliciada (Yemen); poco les importa a los medios del Capital que los mercenarios del imperialismo estadounidense y europeo, adiestrados en fanatismo para sembrar el caos controlado, destruyan patrimonio en Tombuctú (Mali) o en Bamiyan (Afganistán), por citar solo dos ejemplos.  Y los seres humanos lacerados, torturados, amputados y empujados a los caminos del éxodo, importan menos todavía a ojos de esos medios cuyos dueños atesoran también en base al saqueo y la explotación... queda claro que para los imperios los seres humanos son menos importantes que la acumulación capitalista.

Los medios de la Dictadura del Capital hoy dictan que hay que rasgarse las vestiduras por la catedral de París, los televisores se llenan de católicos rezando frenéticos; se intenta tapar, con el show mediático, la protesta social contra la precariedad cada vez más acuciante a la que el capitalismo empuja a la población mundial, se hace una colecta que en pocas horas reúne sumas faraminosas para Notre Dame... Y mientras tanto Notre Humanité et Notre Planète (nuestra humanidad y planeta) siguen luchando, sin ser televisados, por sobrevivir al capitalismo y su barbarie; y mientras tanto siguen los bombardeos imperialistas fragmentando por los aires las vidas de millones de niños, sigue siendo impartido el adiestramiento en técnicas de tortura en las bases militares estadounidenses, siguen su accionar los marines, los mercenarios y paramilitares sembrados por el imperialismo por todo el planeta, desgarrando comunidades, masacrando tercas y siempre renovadas resistencias al saqueo capitalista, exterminando selvas y pueblos indígenas, arrinconando poblaciones al destierro... sigue la voracidad multinacional pulverizando montañas y secuestrando ríos, haciendo crecer hambrunas y sepelios...  sigue la guerra constante que la clase explotadora le hace a la clase explotada, pero eso, para los medios del Capital, no merece rasgarse las vestiduras.


Doble rasero e infamia sin límites, colonización mental para avalar la barbarie y el saqueo que perpetra el imperialismo.

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